jueves, 13 de octubre de 2011

Whatever works

Glosario: Amor






Apego sentimental a una persona o gusto pronunciado por una cosa. Tal es la definición de uso corriente que, sin pretenderla perfecta, parece ser la más apropiada para expresar diversos sentimientos que, con frecuencia, tanto por su origen como por su naturaleza, no tienen casi ninguna relación entre sí. Nuestra definición no será completa si no distinguimos entre el amor que tiene por objeto las cosas y el amor que tiene por base a seres animados, principalmente a los seres humanos. Y, en este último caso, distinguir entre el amor que se siente por uno mismo y el que sentimos por el prójimo; entre el amor idealista, familiar o apasionado, y el amor sexual, porque las características no son idénticas.
El amor a sí mismo está representado por el instinto de conservación personal, con el deseo de adquirir la felicidad y de asegurar el bienestar. Lo que nombramos ‘amor propio’ es el amor a sí mismo concebido desde el punto de vista moral; es decir, el respeto a uno mismo. A medida que éste tiende a conservar lo que hay de mejor en nosotros, aumenta la inquietud de nuestra dignidad con respecto a la apreciación que puedan tener acerca de nuestra conducta aquellos a quienes le hemos concedido estima y afecto. El amor propio y el amor a sí mismo no son defectos, sino grandes y fuertes cualidades que vuelven activo y de trato agradable al individuo, tanto en lo que atañe a su interés particular como, indirectamente, en lo que afecta a virtudes de utilidad social.
Ni el amor propio, ni el amor a sí mismo deben confundirse con el egoísmo que, desde el punto de vista de la utilidad social, no es una virtud, sino un vicio, si para la palabra egoísmo queremos conservar la significación consagrada por el uso y no exenta de razón. En efecto, la palabra egoísmo no significa –con arreglo a su etimología– amor a sí mismo, sino sobre todo rebuscamiento de satisfacciones personales sin consideración
a las consecuencias que esa satisfacción pueda tener para el prójimo. Definido así, el egoísmo aparece como un notable factor de tiranía y como uno de los más grandes obstáculos para la armonía social.
El amor (y, podríamos decir, el gusto particular o la inclinación) que tenemos por ciertas cosas, en oposición a la indiferencia, parece provenir exclusivamente de la aversión que experimentamos hacia otras cosas, las costumbres y aptitudes trasmitidas por herencia y por sugestión de nuestra educación primera, modificadas por la propia experiencia y la influencia del medio. Este amor hacia las cosas, que parecen una prolongación
de nuestro propio yo, o –fisiológica o intelectualmente– como un alimento en relación con nuestras necesidades, es caracterizado por el deseo de posesión, que no llega a ser un mal mientras no tome proporciones extremas, como el deseo irrefrenable de apropiación o de acaparamiento.
Si examinamos y estudiamos el amor que experimentamos por los seres vivientes semejantes o cercanos a nosotros, a los cuales nos ligan simpatías, encontramos algo más que el deseo del goce por la posesión, sobre todo cuando no están en juego ni la pasión erótica ni el ardor sexual. ¿Es que no vemos con frecuencia a gentes bien modestas privarse de satisfacer necesidades perentorias para socorrer, sin ninguna certeza de
reciprocidad, a gentes que viven en poblaciones lejanas a las cuales seguramente ni siquiera visitarán nunca? Es porque las costumbres milenarias de la ayuda mutua, más fuerte que las rivalidades de todo género, han establecido una solidaridad que a veces se manifiesta por actos espontáneos libres de cálculos, incluso entre seres que pertenecen a razas o especies diferentes.
Y es porque las personas que amamos son como una especie de prolongamiento de nosotros mismos, y un poco incluso nosotros mismos. De ahí que participemos indirectamen te, a veces de manera muy viva, en sus sufrimientos y alegrías.
Y esto nos induce a considerar el amor en su forma más idealista: la que aspira a la felicidad propia por la conciencia de la felicidad ajena, aunque ésta se pague con el sacrificio de nuestro propio placer o de nuestra seguridad. El instinto maternal, la amistad, el misticismo social ofrecen frecuentes ejemplos de
lo que acabamos de decir.
No podemos decir lo mismo del amor cuando es engendrado por la atracción sexual. Esta forma del amor predispone, en efecto, a un verdadero frenesí de apropiación, a una marcadísima sed de éxtasis egoísta, a pesar de las apariencias. Cuando la violencia exquisita y brutal de esos apetitos se modera, principalmente
en el hombre, es sólo porque intervienen sentimientos más durables y más dulces: el cariño compartido, la estima mutua, la comunidad de costumbres y aspiraciones. Así, según los temperamentos, las circunstancias y el grado de educación, el amor sexual es susceptible de tomar las más variadas formas.
En cualquiera de sus manifestaciones, ennoblecido por la inteligencia y el saber, o simple y llanamente en su expresión sexual, el amor debe ser libre. Se basta a sí mismo desde el instante en que sin dañar a nadie embellece nuestra existencia y contribuye a nuestra felicidad. El amor no tiene necesidad de la excusa de la procreación, que es solamente su consecuencia normal, ni de una sanción legal o religiosa, que no son más que reglamentos interesados o simples formalidades convencionales.
El amor contiene su propia poesía y su plena justificación.
El humo del incienso y la lectura monótona del código civil son incapaces de hacer nacer el amor en donde no existe, de conferirle moralidad donde no es más que asqueroso regateo. El despotismo del legislador es impotente para restablecer la unión de almas y el apetito de los sentidos en el seno del hogar donde no exista más que animosidad y odio.
Admitir el principio de la libertad del amor es reivindicar intensamente para los demás, como para nosotros mismos, el derecho de amar a quien nos plazca, de la manera que nos plazca, sin otra obligación que la de tomar bajo nuestra responsabilidad el daño que nuestra conducta haya aportado a la existencia del prójimo.

Jean Marestan

viernes, 30 de septiembre de 2011

viernes, 23 de septiembre de 2011

Hombre que mira a una muchacha

Para que nunca haya malentendidos
para que nada se interponga
voy a explicarte lo que mi amor convoca

tus ojos que se caen de desconcierto
y otras veces se alzan penetrantes y tibios
tienen tanta importancia que yo mismo me asombro

tus lindas manos mágicas
que te expresan a veces mejor que las palabras
tan importantes son que no oso tocarlas

y si un día las toco es solamente
para retransmitirte ciertas claves

tu cuerpo pendular
que duda en recibirse o entregarse
y es tan joven que enseña a pesar tuyo
es un dato del cual me faltan datos
y sin embargo ayudo a conocerlo

tus labios puestos en el entusiasmo
que dibuja palabras y promete promesas
son en tu imagen para mí los héroes
y son también el ángel enemigo

en mi amor estás toda o casi toda
me faltan cifras pero las calculo
faltan indicios pero los descubro

sin embargo en mi amor hay otras cosas
por ejemplo los sueños con que muevo la tierra
la pobre lucha que libré y libramos
los buenos odios esos que ennoblecen
el diálogo constante con mi gente
la pregunta punzante que me hicieron
las respuestas veraces que no di

en mi amor hay también corajes varios
y un miedo que a menudo los resume
hay hombres como yo que miran tras las rejas
a una muchacha que podrías ser vos

en mi amor hay faena y hay descanso
sencillas recompensas y complejos castigos
hay dos o tres mujeres que forman tu prehistoria
y hay muchos años demasiados años
de inventar alegrías y creerlas
después a pie juntillas

querría que en mi amor vieras todo eso
y que vos muchachita
con paciencia y cautela
sin herirme ni herirte
rescataras de allí la luna el río
los emblemas rituales
los proyectos de besos o de adioses
el corazón que aguarda pese a todo.


Mario Benedetti.

Siempre que quiero recordar esos momentos cierro los ojos y todo viene fácilmente: imágenes, charlas, olores, sentimientos… todo. Siempre comienzan de la misma manera y me dejan con la misma sensación… algo faltó, que debió haber hecho que esos recuerdos fuesen con un final feliz, o que no me dejen con este sabor amargo, con una sensación de vacío difícil de tapar.
Sueño despierto gran parte del tiempo, siempre en lo mismo, no puedo evitar traerlos a mí en distintos momentos del día... mi mente me arrastra hacia ellos, repitiéndomelos constantemente, como queriéndome demostrar algo, algún detalle que dejé pasar. Y por más que trate, es siempre lo mismo, no entiendo porqué todo sucedió de esa forma, qué es lo que no entendí de esos momentos y que hoy me tienen así, lleno de dudas.
Quisiera tener unos momentos a solas, sin mi memoria, sin que mi conciencia, mi corazón y todo de mí, me juzguen por simples actos que el único fin que tienen es alivianar tantos pensamientos.




(Realmente no sé… lo encontré entre tantas otras cosas y bueno, acá está.
Podría cambiar algunas cosas, sacar otras, o poner otras, pero por algo lo escribí de esa forma… y así quedará.)

domingo, 28 de agosto de 2011

Amar es querer la libertad, la completa independencia de otro






Soy el mismo, como antes, enemigo declarado de la realidad existente, sólo con esta diferencia: que he cesado de ser teórico, que he vencido, en fin, en mí, la metafísica y la filosofía, y que me he arrojado enteramente, con toda mi alma, en el mundo práctico, el mundo del hecho real.
Créeme, amigo, la vida es bella; ahora tengo pleno derecho a decir eso, porque he cesado hace mucho de mirarla a través de las construcciones teóricas y a no conocerla más que en fantasía, porque he experimentado efectivamente muchas de sus amarguras, he sufrido mucho y he caído a menudo en la desesperación.
Yo amo, Pablo, amo apasionadamente: no sé si puedo ser amado como yo quisiera serlo, pero no desespero; sé al menos que se tiene mucha simpatía hacia mí; debo y quiero merecer el amor de aquella a quien amo, amándola religiosamente, es decir, activamente; ella está sometida a la más terrible y a la más infame esclavitud y debo libertarla combatiendo a sus opresores y encendiendo en su corazón el sentimiento de su propia dignidad, suscitando en ella el amor y la necesidad de la libertad, los instintos de la rebeldía y de la independencia, recordándole el sentimiento de su fuerza y de sus derechos.
Amar es querer la libertad, la completa independencia de otro; el primer acto del verdadero amor es la emancipación completa del objeto que se ama; no se puede amar verdaderamente más que a un ser perfectamente libre, independiente, no sólo de todos los demás, sino aun y sobre todo de aquel de quien se es amado y a quien se ama.
He ahí mi profesión de fe política, social y religiosa, he ahí el sentido íntimo, no sólo de mis actos y de mis tendencias políticas, sino también, en tanto que puedo, el de mi existencia particular e individual; porque el tiempo en que podrían ser separados esos dos géneros de acción está muy lejos de nosotros; ahora el hombre quiere la libertad en todas las acepciones y en todas las aplicaciones de esa palabra, o bien no la quiere de ningún modo; querer la dependencia de aquel a quien se ama es amar una cosa y no un ser humano, porque no se distingue el ser humano de la cosa más que por la libertad; y si el amor implicase también la dependencia, sería lo más peligroso e infame del mundo, porque sería entonces una fuente inagotable de esclavitud y de embrutecimiento para la humanidad.
Todo lo que emancipa a los hombres, todo lo que, al hacerlos volver a sí mismos, suscita en ellos el principio de su vida propia, de su actividad original y realmente independiente, todo lo que les da la fuerza para ser ellos mismos, es verdad; todo el resto es falso, liberticida, absurdo. Emancipar al hombre, he ahí la única influencia legítima y bienhechora.
Abajo todos los dogmas religiosos y filosóficos –no son más que mentiras–; la verdad no es una teoría, sino un hecho; la vida misma es la comunidad de hombres libres e independientes, es la santa unidad del amor que brota de las profundidades misteriosas e infinitas de la libertad individual.


Mijail Bakunin - Fragmento de una carta a su hermano Pablo, fechada en París el 29 de marzo de 1845

Cómo se preparan los sueños



Hi, and welcome back to another episode of "Télévision Educative". Tonight, I'll show you how dreams are prepared. People think it's a very simple and easy process but it's a bit more complicated than that. As you can see, a very delicate combination of complex ingredients is the key. First, we put in some random thoughts. And then, we add a little bit of reminiscences of the day... mixed with some memories from the past.
That's for two people. Love, friendships, relationships... and all those "ships", together with songs you heard during the day, things you saw, and also, uh... personal... Okay, I think it's one.

viernes, 26 de agosto de 2011

Are you lonesome tonight ?

I wonder if you're lonesome tonight
You know someone said that the world's a stage
And each must play a part.
Fate had me playing in love you as my sweet heart.
Act one was when we met, I loved you at first glance
You read your line so cleverly and never missed a cue
Then came act two,
You seemed to change and you acted strange
And why I'll never know.
Honey, you lied when you said you loved me
And I had no cause to doubt you.
But I'd rather go on hearing your lies
Than go on living without you.
Now the stage is bare and I'm standing there
With emptiness all around
And if you won't come back to me
Then make them bring the curtain down.

lunes, 22 de agosto de 2011

Si tan solo pudiera dejar de pensar

"Me levanto sobresaltado; si por lo menos pudiera dejar de pensar, ya sería mejor. Los pensamientos son lo más insulso que hay. Más insulso aún que la carne. Son una cosa que se estira interminablemente, y dejan un gusto raro. Y además, dentro de los pensamientos están las palabras, las palabras inconclusas, las frases esbozadas que retornan sin interrupción...
Sigue, sigue, y no termina nunca. Es peor que lo otro, porque me siento responsable y cómplice. Por ejemplo, yo alimento esta especie de rumia dolorosa: existo. Yo. El cuerpo, una vez que ha empezado, vive solo. Pero soy yo quien continúa, quien desenvuelve el pensamiento. Existo. Pienso que existo. ¡Oh, que larga serpentina es esa sensación de existir! Y la desenvuelvo muy despacito...¡Si pudiera dejar de pensar! Intento, lo consigo: me parece que la cabeza se me llena de humo...y vuelve a empezar: "Humo...no pensar...no quiero pensar. No tengo que pensar que no quiero pensar. Porque es un pensamiento". ¿Entonces no se acabará nunca?
Yo soy mi pensamiento, por eso no puedo detenerme. Existo porque pienso...y no puedo dejar de pensar. En este mismo momento - es atroz - si existo es porque me horroriza existir. Yo, yo me saco de la nada a la que aspiro; el odio, el asco de existir son otras tantas maneras de hacerme existir, de hundirme en la existencia. Los pensamientos nacen a mis espaldas, como un vértigo, los siento nacer detrás de mi cabeza..., si cedo se situarán aquí delante, entre mis ojos, y sigo cediendo, y el pensamiento crece, crece, y ahora, inmenso, me llena por entero y renueva mi existencia."


"La Náusea" - Jean Paul Sartre

domingo, 21 de agosto de 2011

As time goes by







Ha pasado tanto tiempo... y con él demasiadas promesas que jamás se cumplieron, desenmascaradas por los hechos... se han sepultado tantas esperanzas, quebrantadas por tantas mentiras, que a veces pienso que ya no vale la pena luchar, y que conforme pasa el tiempo, sólo queda soñar.


La soledad no es una herida

Valle de Muñecas - La Soledad No Es Una Herida from indiefolks on Vimeo.

Before sunset




Jesse: Why didn't we exchange phone numbers and stuff? Why didn't we do that? 
Celine: Because we were young and stupid.  
Jesse: Do you think we still are?  
Celine: I guess when you're young, you just believe there'll be many people with whom you'll connect with. Later in life, you realize it only happens a few times.

Before sunrise






Celine: You know what I want ? 
Jesse: What ?
Celine: To be kissed.
Jesse: Well, I can do that.

viernes, 19 de agosto de 2011

Perdón...


Ok, por dónde empezar. Por una pregunta, creo que puede ser un buen comienzo.. ¿ Por qué la gente pide perdón ?.
En realidad, tal vez esa pregunta abarque mucho y se deba más que nada a que me molesta, o no me gusta, que alguien pida "perdón" por algo que hizo y que, más importante aún, sabía que iba a afectar de alguna manera a esa persona a la cual se lo dice. A lo que voy es a que "NO", no pidas "perdón" por un acto que al momento de realizarlo no te importó lo que podías generar en la otra persona.. y NO, tampoco digas que no te diste cuenta, porque sí te diste cuenta pero, nuevamente, no te importó nada y seguiste adelante con tu actuar.
Tampoco confío en los "no me dí cuenta" porque, seamos honestos, ya somos grandes y nos damos cuenta de las consecuencias que pueden provocar nuestros actos, salvo que tengamos algún problema de comprensión, pero este no es el caso. Ya no somos nenes chiquitos que no se dan cuenta de lo que hacen, esto pasó hace mucho y si no aprovechamos esa inocencia en su momento, ya es tarde para querer justificarse en ella.
Y junto a estos palabras se encuentran también las "excusas", los motivos por los cuales hacen libre uso del "perdón" y el "no me dí cuenta", que vendrían a conformar el combo perfecto que afirma mi teoría (bueno.. "teoría", no sé.. para mí lo es, aunque tal vez no lo sea.. y encima sea totalmente errónea.. en fin) de que esa persona está mintiendo, lisa y llanamente, está mintiendo.. y no se da cuenta que la otra persona no le cree, salvo que sea muy boluda (hablando mal y pronto).



Aclaración:
No sé, esto lo acabo de escribir directamente.. no tuvo un paso previo por las hojas de un cuaderno para tener la oportunidad de hacer algún arreglo, o de arrepentirme y no llegar a publicarlo, porque también cabe la posibilidad de que sólo sea una locura mía esto que acabo de escribir, ya que depende de cada persona la visión que se tenga sobre este tema.

sábado, 13 de agosto de 2011

Le Hérisson


"La planificación de la muerte no significa dejarse morir como un vegetal podrido. Lo que importa no es morir o en qué momento se muere. Lo que importa es lo que estás haciendo en ese preciso momento."


viernes, 12 de agosto de 2011

There will be blood



"One night I'm gonna come to you, inside of your house, wherever you're sleeping, and I'm gonna cut your throat."





jueves, 11 de agosto de 2011

jueves, 4 de agosto de 2011

"Bueno, así es como veo la vida"




"Bueno, esencialmente así es como veo la vida.. llena de soledad, de miseria, de sufrimiento y de infelicidad, y todo pasa muy rápido"



miércoles, 3 de agosto de 2011

La insoportable levedad del ser




"Todos necesitamos que alguien nos mire. Sería posible dividirnos en cuatro categorías, según el tipo de mirada bajo la cual queremos vivir.


La primera categoría anhela la mirada de una cantidad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la mirada del público.

La segunda categoría la forman los que necesitan para vivir la mirada de muchos ojos conocidos. Estos son los incansables organizadores de cócteles y cenas. Son más felices que las personas de la primera categoría quienes, cuando pierden a su público, tienen la sensación de que en el salón de su vida se ha apagado la luz. A casi todos ellos les sucede esto alguna vez. En cambio, las personas de la segunda categoría siempre consiguen alguna de esas miradas.

Luego está la tercera categoría, los que necesitan de la mirada de la persona amada. Su situación es igual de peligrosa que la de los de la primera categoría. Alguna vez se cerrarán los ojos de la persona amada y en el salón se hará la oscuridad.


Y hay también una cuarta categoría, la más preciada, la de quienes viven bajo la mirada imaginaria de personas ausentes. Son los soñadores. "



"La insoportable levedad del ser" - Milan Kundera