En cuanto a “dios”… bueno...
La naturaleza no depende de nosotros, de nuestra voluntad o nuestro deseo... nosotros nos hacemos, en cierto modo, de acuerdo a ella.
Pero “dios” es un engendro que nació de los temores humanos, del ansia de poder de unos sobre otros, de la imaginación e inventiva humana.
La gente siempre tuvo miedo, siempre tuvo desdicha y fue desgraciada, por lo tanto tuvieron la necesidad de buscar algo que de fín a su sufrimiento, que les de un porqué, un motivo a dicho sufrir. Por esto es que inventaron a este ser con el fín de que llegue a satisfacer sus deseos, sus sueños… pero todos se ven cegados por este “dios” mítico, que no les permite ver más allá y encontrar la verdad.
“Dios” no es más que una fantasía, nació de nosotros, de nuestra imaginación, de nuestro miedo.
Y qué nos puede decir su religión de él, qué nos puede decir el dogma, más que falsas verdades sustentadas y apoyadas por sus pobres corderos.
“Que dios nos ama, nos perdona, nos ayuda…”, sólo veo a un “dios” veleidoso, bárbaro, cínico, que tuvo la fuerza para crear al mundo y a los humanos, pero que luego se vuelve una criatura débil e impotente que no puede imponer su voluntad a los hombres.
Si ese “dios” nos creó a “su imagen y semejanza”, entonces de qué “dios” perfecto nos hablan, porqué debemos de ser dignos de él.