En cuanto a “dios”… bueno...
La naturaleza no depende de nosotros, de nuestra voluntad o nuestro deseo... nosotros nos hacemos, en cierto modo, de acuerdo a ella.
Pero “dios” es un engendro que nació de los temores humanos, del ansia de poder de unos sobre otros, de la imaginación e inventiva humana.
La gente siempre tuvo miedo, siempre tuvo desdicha y fue desgraciada, por lo tanto tuvieron la necesidad de buscar algo que de fín a su sufrimiento, que les de un porqué, un motivo a dicho sufrir. Por esto es que inventaron a este ser con el fín de que llegue a satisfacer sus deseos, sus sueños… pero todos se ven cegados por este “dios” mítico, que no les permite ver más allá y encontrar la verdad.
“Dios” no es más que una fantasía, nació de nosotros, de nuestra imaginación, de nuestro miedo.
Y qué nos puede decir su religión de él, qué nos puede decir el dogma, más que falsas verdades sustentadas y apoyadas por sus pobres corderos.
“Que dios nos ama, nos perdona, nos ayuda…”, sólo veo a un “dios” veleidoso, bárbaro, cínico, que tuvo la fuerza para crear al mundo y a los humanos, pero que luego se vuelve una criatura débil e impotente que no puede imponer su voluntad a los hombres.
Si ese “dios” nos creó a “su imagen y semejanza”, entonces de qué “dios” perfecto nos hablan, porqué debemos de ser dignos de él.
Yo lo he visto en cuclillas contra la reja del edén, mirando para afuera como los pibes cuando viven en el zoológico y los animales los van a ver con sus mayores (o viceversa),
ResponderEliminarPorque lo hemos creado a nuestra imagen y semejanza. Y no existe (claro que no existe), pero le alcanza con estar en todas partes y eso es innegable,
él llora, se persigna, mira la tierra y sueña con un ojo alli abajo que lo cobije, maldice a sus padres huerfanastros y le reza un credo de manzana a ese simio crucificado que él llama "homo-alien" y sonríe... Amén.
Saludos.